Ubicado en Centroamérica, Costa Rica se ha consolidado como uno de los destinos líderes a nivel mundial para el turismo de aventura. Sus impresionantes paisajes y rica biodiversidad ofrecen las condiciones ideales para vivir experiencias extremas en contacto con la naturaleza.
Uno de los deportes estrella es el rafting por los exuberantes ríos del país. El Pacuare, en la zona de Turrialba, es considerado uno de los mejores del mundo para su categoría IV-V. Otra opción es descender el río Sarapiquí en la región Norte.
Para los amantes del canopy, los bosques nubosos de Monteverde y los parques de Santa Elena y Manuel Antonio ofrecen increíbles recorridos entre la copa de los árboles. Mientras, el barranquismo encuentra su hábitat en cañones como el Tenorio o el Colorado.
En la costa Pacífica, el surfing de olas se vive plenamente en playas como Pavones y Dominical. Mientras, en el Caribe, el kitesurf y windsurf aprovechan los constantes vientos alisios en zonas como Playa Chiquita y Playa Negra.
La naturaleza también invita a la aventura en el aire, ya sea en deltaplanos sobrevolando los verdes valles de la Zona Norte, o en parapentes planeando sobre la bahía de Playa Hermosa. Asimismo, el senderismo, ciclismo de montaña y escalada en roca ofrecen adrenalina en destinos como Chirripó, Arenal y Santa Elena.
Costa Rica concentra en un pequeño territorio una gran diversidad de paisajes y ecosistemas ideales para vivir la aventura en contacto con una exuberante naturaleza.
